El merlón
¡Bienvenido, lector! En esta bitácora hablo de los temas que rigen mi vida: literatura, política internacional, Asia y cine; con algunas referencias a mi obra literaria y actividades como periodista.
Lo llamo «El merlón» por una pequeña anécdota personal. Hace bastantes años conocí a un piloto de combate del ejército español que estuvo destinado en Afganistán durante un tiempo. Me contaba que en la base de Qala-i-naw, tenían una zona a la que llamaban «el merlón», y llegaron incluso a crear un grupo de música llamado «The Merlon Boys». Fue en los tiempos más tranquilos de la invasión de Afganistán. La noche que me contó esta historia fue incapaz de explicar qué demonios era el merlón. Resulta que es un tipo de fortificación almenada que se utilizaba en las edades Media y Moderna, aunque no sé cuál será su función en la guerra actual. El caso es que me pareció un buen nombre para un blog, pues además, seguramente que en algún artículo hablaré de guerra.
Pasa y ponte cómodo.

Historia del samurái que acariciaba melocotones
Érase una vez un samurái llamado Tasogare que servía a un señor muy rico, con unas rentas de más de dos mil koku de arroz. Y este era un señor de las regiones del sur, del clan Toho, y también tenía limoneros y melocotoneros, y las fresas silvestres menudeaban en

Cunqueiro y familia: en torno a una biografía
Rivero Taravillo nos ofrece una biografía de cuño tradicional, casi a la manera del señor Boswell (del que fue traductor) sobre su amigo el doctor Johnson —tan apreciado y citado por Cunqueiro—, es decir, cuidando tanto el contenido como el continente, y relamiéndose en las anécdotas, tanto ciertas como apócrifas, que en el caso del biografiado son legión.

El curioso caso del erudito McGovitt
Donde se habla de un estudioso del reino de Sima inventado por Álvaro Cunqueiro

El Heartland y la derecha punk
Donde hablo de mi novela inédita La conquista del Heartland. Sonata de Pekín, que trata cuestiones relativas a la geopolítica y las contradicciones insalvables de la derecha alternativa o derecha punk. Ayer sábado 13 de septiembre vi un vídeo y algunas fotografías que me dejaron patidifuso. Varias decenas de madrileños

No le pondrán mi nombre a la habitación de un hotel
Hay escritores que por calidad o por el mito cultural que los rodea tienen el honor de nombrar habitaciones de hoteles. Yo no seré uno de ellos. Estos días converso con otro amigo sobre las razones para escribir cuando ni siquiera se tienen perspectivas de ser publicado, o incluso siendo

Historia de «¡Sayako!»
Presentación de mi nuevo libro ¡Sayako! y otras narraciones sencillas En enero de este año 2025, tras la pandemia y otras tribulaciones, pude por fin regresar a Japón, país que, desde que me mudé a Taiwán en 2012, visitaba todos los años. Era esta una visita para reconectar con viejos